La otra noche, para hacer compañía a mi madre, tuve que tragarme «Pekín-Express». Afortunadamente ya había empezado por lo que me libré de varios minutos de emisión aunque reconozco que en esta ocasión y sin que sirva de precedente, no me ha disgustado verlo, tampoco es que me sienta satisfecho pero por raro que pueda parecer, no tengo la …